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Archivo para marzo, 2011

LA MEDIDA CON QUE MEDÍS

DESDE EL ESCRITORIO DEL ROEH: FRANCISCO JAVIER (COSTA RICA)

LA MEDIDA CON QUE MEDÍS

Leer: Lucas/Hilel 6.30/38 –  30 A todo el que te pida, dale; y al que te quite lo tuyo, no vivas reclamándoselo. 31 Y como deseáis que los hombres hagan contigo, haced así con ellos. 32 Porque si amáis a los que os aman ¿qué clase de mérito es el vuestro? Pues los que viven violando la Toráh también aman a los que los aman. 33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los que viven pisoteando la Toráh hacen lo mismo 34 Y si prestáis de aquellos de quienes esperáis recibir, ¿qué clase de mérito es el vuestro? También los transgresores de la Toráh dan prestado a los suyos para recibir a cambio. 35 Pero vosotros amad a vuestros enemigos, y haced bien y dad sin esperar que te sea devuelto, y vuestro premio será grande y estaréis actuando como hijos del Altísimo, porque Él es bondadoso hacia los malvados e ingratos. 36 sed pues misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso. 37 No juzguéis y no seréis juzgados. No condenéis y no seréis condenados. Perdonad y seréis perdonados. 38 Dad y se os será dado: medida buena, apretada, remecida y rebozando dará en vuestro regazo. Porque con la medida con que medís, os será medido.

INTRODUCCIÓN: Me gustaría  que el día de hoy que piense en sus relaciones con los demás en términos de llenar un cubo y derramar su contenido sobre esas personas. Teniendo esto en mente, consideremos dos factores importantes.

Primero: ¿qué hay en su cubo? Yeshúa señala una serie de cosas que podemos escoger para derramar sobre los demás: amor, buenas acciones, cosas materiales, dinero, misericordia y perdón.

Una lista realmente impresionante. Sin embargo, el Mashiaj llama a sus seguidores a una medida aun más elevada. Nos ordena dar a los egoístas, amar a nuestros enemigos, hacer bien a quienes nos maltratan, prestar sin esperar que nos devuelvan, y extender perdón y misericordia a quienes no lo merecen.

¿Por qué nos llama él a una acción tan extrema? Porque como hijos de Di-os se espera de nosotros que tratemos a los demás de la misma manera que Él los trata a ellos, porque “Él es benigno para con los ingratos y malos” (v. 35).

Segundo: Es un factor a considerar es el tamaño de nuestro cubo. Yeshúa Ha Mashiaj dice que seremos medidos conforme a cómo midamos a los demás (v. 38). Pero también nos dice que no esperemos ninguna recompensa de quienes tratamos con amabilidad (v. 35). La recompensa final por nuestra actitud amorosa y compasiva vendrá, no de ellos, sino del Altísimo.

CONCLUSIÓN: ¿Qué está usted derramando sobre los demás cada día? Al cubrirlos de compasión, exhibe el carácter de su Abba Kadosh/Padre Santo y demuestra que es su hijo. Utilice un cubo grande llénelo de amor y de bondad, y descubrirá que el Shaddai Todopoderoso usa un cubo aun más grande para prodigar su bondad sobre usted.

REFLEXIÓN: Con la misma medida que medimos seremos medidos. ¿Sabes dónde habita El Elohim Eterno? El Eterno habita con el humilde y quebrantado de espíritu. Isaías 57.15 “Porque así dijo el Alto y Sublime: el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Kadosh/Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.”

 

SOMOS BENDECIDOS PARA BENDECIR

DESDE EL ESCRITORIO DEL ROEH: FRANCISCO JAVIER (COSTA RICA)

SOMOS BENDECIDOS PARA BENDECIR

Leer: 2ª.Corintios 9.6/15 – 9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. 9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Di-os ama al dador alegre. 9:8 Y poderoso es Di-os para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; 9:9 como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre. 9:10 Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, 9:11 para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Di-os. 9:12 Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Di-os; 9:13 pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Di-os por la obediencia que profesáis al evangelio de Mashiaj, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; 9:14 asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la superabundante gracia de Di-os en vosotros. 9:15 ¡Gracias a Di-os por su don inefable!

INTRODUCCIÓN: Las bendiciones que muchas veces Di-os nos da, no son para que se queden con nosotros. Su deseo es que lleguen también a los demás. Este principio se aplica a todo en nuestra vida, incluyendo las finanzas. ¿Sabía usted que Di-os tiene planes para su dinero? Nosotros queremos saber, por lo general, cuál es la voluntad de Di-os para nuestras vidas, pero muchas veces no le consultamos acerca de nuestro dinero.

HaShem por su misericordia, nos da ingresos para que podamos satisfacer nuestras necesidades y aun nuestros deseos. Pero también quiere que usemos nuestro dinero para llevar a cabo sus planes.

Y uno de sus objetivos es que compartamos nuestros recursos con otros, esto en hebreo se llama Tzedaká (Caridad). Si nos proponemos en nuestros corazones participar en sus planes, Elohim se compromete a darnos todo lo que necesitamos para vivir y para dar.

Veamos su exorbitante promesa en el versículo 8: “Y poderoso es Di-os para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra”. ¡Es un versículo del que podemos apropiarnos!

CONCLUSIÓN: Compartir nuestras bendiciones con los demás nunca nos llevará a la pobreza. El Shaddai Todopoderoso promete aumentar la cosecha de nuestra justicia, y enriquecernos en todo en respuesta a nuestra generosidad. Jamás podremos superar a Di-os en generosidad.

Una bendición acumulada jamás se disfruta tanto como una bendición compartida. Usar lo que usted tiene para ayudar a alguien necesitado, glorifica a Di-os al mostrar la gracia de él actuando en su vida. No permita que la generosa provisión de HaShem se quede solo con usted.

REFLEXIÓN: Da Tzedaká, ayuda a otros, y descubre el gozo de tener un ciclo interminable de bendiciones. Yeshúa Ha Mashiaj era un vivo ejemplo de lo qué era un ministerio destinado ayudar a los pobres con Tzedaká, sí su ministerio no hubiese sido próspero entonces Judas no hubiese sustraído de la bolsa del dinero. Sigamos el ejemplo de nuestro Rebe Ha Kodesh de ayudar a otros que lo necesitan con Tzedaká.

SIENDO ESCLAVIZADOS POR LAS DEUDAS

DESDE EL ESCRITORIO DEL ROEH: FRANCISCO JAVIER (COSTA RICA)

SIENDO ESCLAVIZADOS POR LAS DEUDAS

Leer: Proverbios 22.7 “El rico se enseñorea de los pobres, Y el que toma prestado es siervo del que presta.

INTRODUCCIÓN: La deuda personal se ha disparado en nuestra cultura occidental. El crédito fácil, el deseo de bienes materiales, y la falta de voluntad para ahorrar y esperar, han llevado a muchas personas a la esclavitud financiera. La Biblia no prohíbe el préstamo, pero nos advierte claramente sus consecuencias. El versículo de hoy describe al prestatario como el esclavo del prestamista.

Cada: balboa, colón, dólar, lempira, peso o quetzal que usted pide prestado le cuesta cierta medida de libertad. Su sueldo ya no le pertenece totalmente; tendrá que poner aparte algo del mismo para pagar a su acreedor. Y cuando se acumulen los intereses, la carga financiera puede requerir más horas de trabajo.

Una vez tuve una tarjeta de crédito y eso es cómo tener una adicción y muchas veces no vemos las consecuencias negativas que trae el estarnos endeudando. ¿Es voluntad de Di-os que nos endeudemos?

Para el creyente, tener que pagar deudas obstaculiza a menudo su capacidad de dar Tzedaká (caridad) a quién lo necesite o para la obra de Di-os. En vez de tener la primera parte, Di-os recibe las sobras, o no recibe nada en absoluto.

Aunque el mismo Di-os nos dice que la prioridad es nuestra familia primeramente, después el pobre del barrio, después el pobre de la ciudad.

Las consecuencias de acumular deudas van más allá de la cuestión monetaria. La carga de más y más facturas por pagar crea estrés.

Los problemas económicos son una de las principales causas de divorcio. Incluso nuestra relación con HaShem se ve afectada cuando dejamos que nuestro apetito por las cosas del mundo sea mayor que nuestra obediencia a los preceptos bíblicos.

Aunque Di-os promete suplir nuestras necesidades, con mucha frecuencia nos adelantamos a Él, y solo proveemos para nosotros mismos con “planes de pago fáciles”.

CONCLUSIÓN: La próxima vez que usted sienta la tentación de comprar a crédito una cosa que no necesite realmente, ¡deténgase! Váyase a su casa, y pregunte a Di-os si Él quiere que usted la tenga. Si es así, pídale que se la dé, y después espere. Hay cosas urgentes que sí necesitamos, pero hay otras qué no son tan indispensables.

REFLEXIÓN: La verdadera libertad financiera la consiguen quienes confían en las promesas de HaShem, en vez de sus tarjetas de crédito.

MANEJAR LAS DEUDAS

DESDE EL ESCRITORIO DEL ROEH: FRANCISCO JAVIER (COSTA RICA)

MANEJAR LAS DEUDAS

Leer: Romanos 13.1/8 – 13:1 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Di-os, y las que hay, por Di-os han sido establecidas. 13:2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Di-os resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. 13:3 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; 13:4 porque es servidor de Di-os para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Di-os, vengador para castigar al que hace lo malo. 13:5 Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. 13:6 Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Di-os que atienden continuamente a esto mismo. 13:7 Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. 13:8 No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.

INTRODUCCIÓN: Todo ciudadano tiene la responsabilidad de someterse a la autoridad del gobierno. Obedecer las leyes del país, que no se opongan a los mandatos bíblicos, es parte esencial de honrar al Elohim Eterno.

El versículo 7 del pasaje de hoy dice: “Pagad a todos lo que debéis”. Así como estamos obligados a pagar nuestros impuestos, también estamos obligados a pagar todas nuestras deudas (v. 8).

El Shaddai Todopoderoso espera que todo el que pida dinero prestado sea diligente en hacer los pagos regulares. Cuando no pagamos lo que debemos legalmente, somos culpables de robar al dador del préstamo.

Pero no solo eso; arruinamos también nuestro testimonio para Mashiaj. Puesto que el delito de no pagar un préstamo es grave, debemos empeñarnos en salir de deudas, y en no volver a incurrir en ellas.

Quizás este sea su caso. Pero, por más desalentadora que pueda parecerle reducir su deuda, no está solo en esto. Di-os quiere que usted sea libre financieramente, y Él le mostrará el camino, sin embargo, el método de HaShem no suele ser una solución rápida, sino un proceso lento y continuo que también le capacitará para evitar futuras deudas.

CONCLUSIÓN: Reconozca que no ha sido un buen administrador de sus recursos, comprométase a hacer algunos cambios, y esfuércese por lograr su meta. Vea luego cómo HaShem le sacará de sus deudas.

¿Le parece a usted que una montaña de deudas, es  mayor que el Di-os Todopoderoso? Si es así, su atención a centrada en sus propias incapacidades, no en la fidelidad del Shaddai.

Hay sectas qué no quieren someterse a esta palabra y es el mismo Di-os qué nos manda a someternos a las “autoridades superiores”, llámese: deportivas, eclesiales, gubernamentales o seculares, es Di-os quién lo manda por medio del Shaliaj Shaúl habla a los creyentes judíos en Italia, pero también es para nosotros el día de hoy.

REFLEXIÓN: A quienes se vuelvan al Eterno con entrega y arrepentimiento sinceros, el Elohim Omnipotente les dará los recursos necesarios como también la perseverancia para pagar sus deudas.

ENCENDIENDO EL FUEGO

DESDE EL ESCRITORIO DEL ROEH: FRANCISCO JAVIER (COSTA RICA)

ENCENDIENDO EL FUEGO

Leer: Mateo/Mattityahú 22.36/38 – 36 Maestro: ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley Judía? 37 Y él dijo: Amarás al Eterno tu único Eloah, con todo tu corazón y con toda tu alma y con todos tus bienes. 38 Este es el primero y más grande mandamiento

INTRODUCCIÓN: Sigamos viendo la advertencia de Di-os a la iglesia en Éfeso (Apocalipsis 2.4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.). Los efesios son un ejemplo de una fe que se ha enfriado, y ha perdido el norte. Su fervor había desaparecido, aunque todavía seguían con la rutina de servir a Di-os, e incluso de defender la fe, pero sin ese primer amor.

La advertencia de Di-os a los efesios se extiende a los creyentes de hoy cuyos corazones se hayan enfriado. Él mira a los creyentes distraídos y conformes que trabajan por todas las razones, menos por la correcta, y les grita: “Lo que quiero de ustedes no es un servicio vacío; ¡los quiero a ustedes!, quiero que vuelvan a ese primer amor.”

El corazón se enfría gradualmente cuando la persona da mayor prioridad a otras relaciones y actividades que a HaShem. HaSatán ha cambiado sutilmente la forma como la palabra “ídolo” es percibida. Ha limitado la definición a los dioses falsos, pero cualquier cosa que nos distraiga de Di-os es un ídolo.

Sí Di-os no ocupa el primer lugar en nuestro corazón, lo que ocupe el primer lugar en tu corazón, sino es Di-os: es idolatría y recordemos que Di-os derriba y quiebra ídolos, tu puedes amar a tu esposa y a tus hijos está bien, pero en el momento que los cambies por Di-os, los pones en peligro a ellos.

Por ejemplo, uno de los dioses de este siglo es el deporte. Son muchos los creyentes que saben más de los puntajes que de las Sagradas Escrituras, y que demuestran más pasión en los peldaños a subir, que en un servicio de adoración.

Volver a una vida de servicio apasionado a Di-os comienza con la Teshuváh /el arrepentimiento. Debemos aceptar que nos hemos alejado de nuestro primer amor.

CONCLUSIÓN: Después de esto, poner otra vez al Shaddai Todopoderoso, nuestro Abba Kadosh en el trono de nuestro corazón y volver a conectarnos con Él por medio de la oración y la meditación de la Palabra de Di-os.

Di-os desea tener una relación personal con cada creyente.

REFLEXIÓN: Le pregunto: ¿Le emociona HaShem? Nuestra mejor y más pura devoción será a cualquier cosa o persona que pongamos por encima de todo. Si no es HaShem, arrepiéntase y deja que él reavive la llama de su primer amor.

LO PRIMORDIAL: NUESTRA RELACIÓN CON DI-OS

DESDE EL ESCRITORIO DEL ROEH: FRANCISCO JAVIER (COSTA RICA)

LO PRIMORDIAL: NUESTRA RELACIÓN CON DI-OS

Leer: Apocalipsis 2.1/7 – 2:1 Escribe al ángel de la iglesia en Éfeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto: 2:2 Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; 2:3 y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. 2:4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. 2:5 Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. 2:6 Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también aborrezco. 2:7 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Di-os. 

INTRODUCCIÓN: Éfeso era la sede de un formidable ministerio. A pesar de la dura persecución, la iglesia plantada por Shaúl/Pablo soportaba la oposición, difundía el evangelio, y enfrentaba con rapidez a los falsos profetas. Pero treinta años después, cuando el apóstol ya no estaba, se encuentra en la revelación recibida por Yohanán/Juan una severa advertencia para esos creyentes.

Imaginemos el efecto de las palabras de Apocalipsis 2 sobre los efesios cuando las escucharon. Después de felicitarlos por su servicio en el evangelio, Di-os les dice: “Pero tengo contra tí” Esa frase fue sin duda muy desconcertante. El Shaddai Todopoderoso les advirtió que habían dejado su primer amor. Es decir, estaban haciendo todo su trabajo por las razones equivocadas.

Di-os  invitó a los efesios a recordar su amor a Él y el deleite de la salvación. Una relación de intimidad no puede ser sustituida por el servicio, pero los creyentes de hoy siguen cayendo en esa sutil trampa.

Las buenas obras que hacemos no sirven para nada, a menos que surjan de una relación sólida y personal con Di-os, ¿Cómo se logra esto?, cumpliendo y obedeciendo los mandamientos de Di-os, por medio del Mashiaj Yeshúa dentro nuestro. . Nuestro trabajo no puede ser eficaz o fructífero si el Di-os Eterno no está en él.

Di-os está más interesado en usted y en su relación personal con Él, que en mil buenas obras. Él desea ser la satisfacción y el deleite de sus hijos, para que su servicio sea el resultado de una devoción llena de amor.

CONCLUSIÓN: Hay muchas razones erróneas para servir. A Di-os le satisface solo el servicio motivado por nuestro amor a Él. HaShem quiere que las personas con propósitos egoístas vuelvan a su primer amor. De esa manera, sus mentes y sus corazones podrán ser renovados, y su servicio será más fructífero.

NUESTRA MEDIDA DE AMOR

DESDE EL ESCRITORIO DEL ROEH: FRANCISCO JAVIER (COSTA RICA)

LA MEDIDA DE NUESTRO AMOR

Leer: Juan/Yohanán 14.15/24 – 14:15 Si me amáis, guardad mis mandamientos. 14:16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 14:17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. 
14:18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. 14:19 Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis. 14:20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. 14:21 El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. 14:22 Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? 14:23 Respondió Yeshúa y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 14:24 El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. 
 

INTRODUCCIÓN: Cuando estudiaba los versículos de hoy, me hallé culpable de no estar a la altura de las expectativas de Yeshúa Ben Yosef. Es fácil decir: “Elohim, yo te adoro”, pero ha habido momentos en los que he usado estas palabras oponiendo resistencia al mismo tiempo a algo que Él estaba tratando de grabar en mi corazón. Es cierto el viejo dicho: “las acciones hablan más fuerte que las palabras.”

La medida de nuestro amor es la obediencia a las ordenanzas y a los preceptos de Di-os. Obedecer sus instrucciones es tan importante, que nuestro Rebe Ha Kodesh hizo hincapié en este punto tres veces en el pasaje de hoy (vs. 15, 21, 23).

Tampoco era un concepto nuevo para los talmidim/discípulos.

Estaban familiarizados con la conexión bíblica entre el amor y la obediencia (Nehemías 1.5 Y dije: Te ruego, oh HaShem, Di-os de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; Daniel 9.4 Y oré a HaShem mi Di-os e hice confesión diciendo: Ahora, Adonay, Di-os grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos;).

Di-os ha subrayado siempre que la manera de mostrar nuestra devoción es haciendo lo que Él dice (Deuteronomio/Devarím 8.11 Cuídate de no olvidarte de HaShem tu Di-os, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; Deuteronomio/Devarím 10.12 Ahora, pues, Israel, ¿qué pide HaShem tu Di-os de ti, sino que temas a HaShem tu Di-os, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a HaShem tu Di-os con todo tu corazón y con toda tu alma; Deuteronomio/Devarím 13.3/4 – 13:3 no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque HaShem vuestro Di-os os está probando, para saber si amáis a HaShem vuestro Di-os con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. 13:4 En pos de HaShem vuestro Di-os andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a Él seguiréis.).

Yo podría predicar muchos sermones, ministrar, orar y no amar a Di-os, el compromiso a medias puede parecer muy apropiado a otros, pero el Shaddai, el Eloha Omnipotente sabe la diferencia. Los creyentes podemos levantar nuestras manos en adoración, servir con ahínco, apoyar a los ministros, e incluso hablar como todo un gigante espiritual.

CONCLUSIÓN: Pero si no estamos obedeciendo los mandatos de Di-os contenidos en su Santa Palabra, lo más que le estamos demostrando es amor tibio. Las obras sin fe no prueban nada. Amar a HaShem significa obedecerle.

Lo que voy a decirle puede que te vaya a doler: Si usted no obedece la Palabra de Di-os, no ama a Di-os, ni al Mashiaj. Él le dijo a Josué/Ieoshúa que meditara en la Toráh de día y noche (Josué 1.8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.).

REFLEXIÓN: Hoy tenemos la Biblia, yo leo la Biblia cada día, porque esta es la única manera de mantenerme fiel y de demostrarle mi amor al Padre Celestial, pero la leo con unas gafas judías para entenderla mejor.